¡No a la discriminación!

A PROPÓSITO DEL 21 DE MARZO

Se conmemora esta fecha porque en 1960, en la ciudad  de  Sharpeville,  Sudáfrica, durante una manifestación pacífica contra la “Ley de pase” del apartheid,   69 personas fueron masacradas por  policías blancos. Esta ley exigía  que todas las personas negras debían llevar un documento donde se registraba su lugar de residencia y trabajo; cualquier policía podía  pedirlo en cualquier sitio y si no lo llevaban eran  encarceladas.

Por este motivo en 1966,  La ONU  instituyó el 21 de marzo como el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación racial. Esto ha sido ratificado por diferentes convenios, convenciones, conferencias  de las cuales la última fue en el 2001 en Sudáfrica, donde se realizó la Conferencia mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia  y todas las formas conexas de intolerancia.

Según los últimos estudios  desde la antropología, la arqueología, historia, biología, sociología y demás ciencias afines, África es  la cuna de la humanidad. En ese sentido, dicen l@s científic@s, todas las personas sean  blancas, indígenas, negras o mestizas en sus diferentes grados, somos afrodescendientes.  El estudio muestra pues, que descendemos de una sola raza, la negra, pero que merced a las migraciones a diferentes regiones y climas, los seres humanos fuimos adaptando nuestro fenotipo para poder sobrevivir.

Sin embargo, por diversas razones, algunas especies del género humano impusieron su fuerza para someter, exterminar y esclavizar a otras, entre ellas a los negros, a los judíos,  a los denominados indígenas o aborígenes de diferentes regiones en el mundo. .

De igual manera, las mujeres  han sido tradicionalmente invisibilizadas, marginadas, excluidas y maltratadas debido al modelo machista y patriarcal imperante en casi todas las sociedades.

Y no olvidemos que también, se discrimina por opción sexual, por apariencia física por estrato socioeconómico, por ideología política, religiosa, etc.

En el caso específico de los negros y negras, el estado  de esclavización al que fueron degradados es una vergüenza para la humanidad. Despojad@s de todo, incluso de su alma, y dispers@s por el mundo entero merced a la trata trasatlántica han sobrevivido en las peores condiciones de pobreza, invisibilización, marginalidad, discriminación  y exclusión, aunque fueron  ell@s quienes con su trabajo en minas de oro, diamante y otros; en las  plantaciones de caña, algodón, etc. entre otras labores, conformaron los grandes capitales de que disfrutan hoy las grandes potencias mundiales.

La lucha por alcanzar condiciones de vida dignas y equitativas ha sido ardua y se han logrado avances, gracias a los esfuerzos de personas como Sojourneth Truth y a iniciativas como el Movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos, liderado por Marthin Luther King, L@s activistas del Black Power y las “Panteras Negras”: Marcus Garvey, Malcom X, Ángela Davis, etc. La lucha contra el apartheid liderada por Nelson Mandela y Steve Biko, en Sudáfrica; el Movimiento de la “Negritud” en Francia, con Aimé Césaire, Franz Fanon, etc., la revolución haitiana con Toussaint Louverture, Jean Jacques Dessalines, los negros y negras cimarrones de los palenques en Latinoamérica, con Benkos Biohó en Cartagena y la Negra Agustina, en el Chocó, a la cabeza.

Sin embargo, en muchas regiones del mundo como Cali, persisten aún las condiciones adversas para los negros y las negras afrodescendientes, quienes son discriminados no sólo por el color de su piel, sino también por las condiciones de pobreza en las que viven, debido al mismo racismo estructural del Estado, que les niega las oportunidades académicas, laborales, políticas, etc., para competir en igualdad de condiciones que l@s demás y por ende, tener unas condiciones de vida dignas.

La escuela no es ajena a este fenómeno y en ocasiones reproduce los esquemas de discriminación y exclusión cuando niñas y niños no son llamados por su nombre, sino que se les asigna un apodo por el color de su piel, por ejemplo, “El negrito”, “Niche”o cuando se les ridiculiza por su apellido de origen africano o indígena, o por su acento, o se les estigmatiza por el lugar de donde proceden o donde viven.

Por eso, con motivo del 21 de marzo, proclamado por la Organización de Naciones Unidas como el Día Internacional contra la discriminación racial y todas las formas conexas de intolerancia, hacemos un llamado desde la ASOCIACIÓN DE MUJERES AFROCOLOMBIANAS-AMAFROCOL – Cali, hacia el respeto por la diferencia y al reconocimiento del otro y de la otra; a no discriminar, estigmatizar ni atropellar a l@s demás, no sólo por el color de su piel sino también por su ideología, por su opción sexual, por la forma como se peina, por la música que escucha, por el grupo social con el cual se identifica o por su ritmo de aprendizaje, entre otras cosas.

Sea esta la ocasión para “desarmarnos” y para erradicar de nuestro entorno, todas estas prácticas de intolerancia que generan brotes de violencia y obstaculizan la construcción de una paz estable y duradera.

El llamado es a que cada un@ reflexione sobre qué debe mejorar de su comportamiento para contribuir a propiciar una sana convivencia y unas relaciones más armónicas entre todas las etnias, grupos, géneros y estratos que conviven e interactúan en nuestra sociedad.